La lactancia no debería doler

La lactancia no debería doler: causas del dolor al amamantar y cómo solucionarlo

Te han dicho que «los primeros días duele», que «hay que aguantar», que «el pezón tiene que hacer callo». Y tú sigues ,sosteniendo el aire cada vez que tu bebé se engancha.

Vamos a decirlo claro: la lactancia no debería doler. Es normal notar cierta sensibilidad los primeros días, sobre todo en los primeros segundos de la toma. Pero si el dolor dura toda la toma, va a más, aparecen grietas o te da miedo que llegue la siguiente, algo está pasando. Y dejame contarte, que tiene solucion.

En Nombre de Mujer, clínica especializada en lactancia materna en Alicante, vemos cada semana a madres que llevan días o semanas sufriendo sin saber que no tenía por qué ser así. Te contamos las causas más frecuentes del dolor al amamantar y qué se puede hacer en cada caso.

1. Un agarre o una postura incorrecta

Es la causa más común. Si el bebé se coge solo al pezón y no coge bien la areola, el pezón roza con las encias y aparece el dolor y las grietas.

Cómo se soluciona:

  • Colocar a tu bebé de forma correcta, perpendicular a tu pecho.
  • Esperar a que abra bien la boca antes de acercarlo al pecho.
  • EL bebé tiene que poder engancharse al pecho con ligera extension de su cuello, deslizalo un pelin sobre tu antebrazo para eu peuda hace reste movimiento.

A veces un pequeño ajuste lo cambia todo. Pero en algunas ocasiones, el agarre no mejora por mucho que se corrija… y es importante valorar al bebe de forma individualizada en consulta.

2. Frenillo lingual corto (anquiloglosia) y otras dificultades de succión

Si la lengua del bebé no puede moverse con libertad, no consigue extraer la leche de forma eficaz y compensa apretando con las encías y los labios. El resultado: dolor, grietas que no cicatrizan, tomas eternas, chasquidos, bebé que se suelta o que gana poco peso.

Pero no todo es frenillo. Tensiones en el cuello o la mandíbula, una tortícolis, un parto largo o instrumentado o una boca con poco tono también pueden dificultar la succión.

Cómo se soluciona:

  • Con una valoración de la cavidad oral del bebé: no basta con «ver» el frenillo, hay que valorar cómo se mueve la lengua y cómo succiona.
  • Si hace falta una frenotomía, la acompañamos de fisioterapia y ejercicios orofaciales antes y después para que la succión mejore de verdad.
  • Si el origen son tensiones, la fisioterapia pediátrica  ayudan a que el bebé recupere movilidad y comodidad al mamar.

3. Grietas en el pezón

Las grietas no son una causa en sí, sino una señal de que algo no va bien (casi siempre agarre o postura). Por eso poner cremas sin buscar el origen suele servir de poco.

Cómo se soluciona:

  • Corregir la causa (agarre, frenillo, postura).
  • Mantener la zona limpia y seca, todo lo que podamos al aire
  • Si hay mucho dolor, enrojecimiento que se extiende o no mejoran en pocos días, consúltalo con un oprofesional.

4. Ingurgitación: pechos muy llenos, duros y doloridos

Suele aparecer entre el segundo y el quinto día tras el parto, con la subida de la leche. El pecho se pone tenso, caliente y el pezón se aplana, lo que dificulta todavía más el agarre.

Cómo se soluciona:

  • Amamantar a demanda, con frecuencia.
  • Ablandar la areola antes de la toma con una suave presión inversa suavizante para que el bebé pueda engancharse.
  • Frío local entre tomas para bajar la inflamación.
  • Evitar extraer más leche de la necesaria: estimula aún más producción.

¿Cuándo pedir ayuda a una consultora de lactancia?

No hace falta esperar a que sea insoportable. Pide ayuda si:

  • Tienes dolor en cada toma o va a más en lugar de mejorar.
  • Tienes grietas, sangrado o el pezón sale deformado tras la toma.
  • Las tomas son muy largas o tu bebé no parece quedarse satisfecho.
  • Tu bebé gana poco peso, hace chasquidos o se suelta mucho del pecho.
  • Empiezas a temer el momento de dar el pecho.

Consulta de lactancia en Alicante: cómo te ayudamos en Nombre de Mujer

En Nombre de Mujer te atiende un equipo de fisioterapeuta pediátrica y asesoras de lactancia. Esto nos permite mirar la lactancia desde los dos lados: el tuyo y el de tu bebé.

En la consulta:

  • Observamos una toma completa y valoramos agarre y postura.
  • Hacemos una valoración de la boca y la succión del bebé, incluido el frenillo lingual.
  • Valoramos tus pechos y pezones y el origen del dolor.
  • Si hace falta, trabajamos con fisioterapia pediátrica para el bebé
  • Te llevas un plan claro y adaptado a vosotros, con seguimiento.

Dar el pecho se puede disfrutar. Si te duele, no tienes que aguantar: tiene causa y casi siempre tiene solución.

Pide tu cita de lactancia en Alicante en nombredemujer.es o escríbenos y te orientamos.

Este artículo es informativo y no sustituye la valoración individual por una profesional sanitaria.

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